Próximo 20 de febrero de 2026
Desde hace ya más de 20 años Tyldet trabaja en la idea de recuperar las raíces de nuestros carnavales, para ello ha realizado numerosas acciones encaminadas a arrojar luz sobre una de las manifestaciones festivas con mayor arraigo entre la ciudadanía.
El Carnaval Ancestral de La Pardilla se desarrolla en torno a varios personajes que recorren el pueblo. El personaje principal es La Tora, figura zoomorfa de los muchos que existen o existieron en Canarias, y que ocupan en la actualidad un lugar marginal en los carnavales. La Tora, mitad humana, mitad animal sale por los caminos y calles asustando y embistiendo a los transeúntes, en especial a las mujeres y jóvenes.
Junto a La Tora, las mascaritas ocupan otro importante papel, salían históricamente, domingo, lunes y martes de carnaval, y el siguiente fin de semana, denominado “carnaval chico o de piñata”, desde que hemos recuperado la tradición sólo se sale el sábado gordo o sábado de piñata.
El término “correr los carnavales”, completamente en desuso por parte de la población conviene ponerlo en valor y recuperarlo, en tiempos donde andamos preocupados por el consumo desaforado y el gasto superfluo. Correr los carnavales lleva aparejada una serie de acciones tradicionales tales como: reelaborar los vestidos del año anterior; ponerse ropas viejas o en desuso; taparse la cara con una talega o un paño para no ser reconocido; correr detrás de los más pequeños que tratan de descubrir a la mascarita; pedir huevitos, dinero o tortillas; hacer “rancho”, es decir, juntarse con otras mascaritas. Muchas veces una mascarita es un saco de guano o de azúcar con dos agujeritos puesto en la cabeza, es decir, la austeridad y la diversión no son incompatibles.
Debido a la saturación de tráfico en la zona, La Tora sólo recorrerá la zona de La Piedra Grande, La Montañeta, Hoya Delgado y Lomo Caraballo.
Al llegar la noche el baile será el centro de la fiesta, al son de la música de cuerdas, las parrandas El Volumen, El Cerrillal y Tyldet animaran la noche y las mascaritas asumirán el protagonismo con sus “quintadas” y la tradicional frase: ¿me conoces mascarita? A medianoche el último grupo tocará una isa y será el momento en que se rompa la piñata, una talla en desuso que será rota por una mascarita, así finaliza un día de convivencia y entretenimiento.
Agradecemos la colaboración de la Asociación de Vecinos Las Mansas, La Parroquia de San Isidro y La FEDAC – Cabildo de Gran Canaria, por el apoyo y la financiación prestada.
Esta celebración se mantiene gracias al empuje de El Cerrillal y El Volumen que siempre acuden a nuestra llamada; para ellos, nuestra más sincera muestra de afecto y gratitud.
